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Información turística de la ciudad de Hamelín (Hameln) ![]() Monjes de la abadía de Fulda fundaron en el siglo IX muy cerca del pueblo Hamala a orillas del río Weser el convento de canónigos St. Bonifazius. Hamelín era miembro de la Liga Hanse y experimentó un tiempo de prosperidad en el siglo XVI. Muchas casas de la ciudad son estilo arquitectónico conocido como Renacimiento del Weser. La Hochzeitshaus (Casa de Bodas) edificada entre 1610 y 1617 con un carillón, y la Demptersche Haus en la plaza enfrente de la iglesia Marktkirche Sankt Nicolai son dos bellos ejemplos de este estilo. También la casa Bürgerhus, construida cerca de 1560 en entramados de madera, anteriormente una cervecería es hoy en día un restaurante en el que se preparan especialidades de papas. La casa Rattenfängerhaus de 1603, en la calle Osterstrasse, una más entre otros edificios de gran belleza, rememora el famoso cuento El flautista de Hamelín. Todos los domingos entre los meses de junio y octubre se representa frente a la Hochzeitshaus una obra que narra esta leyenda. La leyenda del Flautista de Hamelín Inmediatamente vinieron los ratones y ratas de todas las casas y se reunieron alrededor de él. Creyendo que ya no quedaba ningún animal en las casas, salió de la ciudad, se dirigió hacia el río Weser y entró en el agua. La multitud le siguió, se cayó en el rió y se ahogó. Los ciudadanos viéndose liberados de esta plaga se arrepintieron de la recompensa prometida y se la negaron al hombre. Aquel se fue guardando rencor contra la ciudad de Hamelín. El 26 de junio, volvió a Hamelín disfrazado de cazador con mala pinta llevando un sombrero rojo y extraño. Hizo sonar otra vez la flauta en los callejones mientras que todo el mundo estaba reunido en la iglesia. Esta vez, no fueron los ratones y ratas que acudieron sino niños, chicos y chicas, de cuatro años y más. El flautista les condujo tocando por la puerta del este hacia un monte en le cual desapareció con ellos para siempre. Sólo dos niños volvieron por haberse retardado; pero uno de ellos, siendo ciego, no podía mostrar el sitio, y el otro era mudo así que no podía contar nada. Un niño había vuelto para buscar su chaqueta y así se escapó del infortunio. Unos dicen que los niños han sido conducidos en una caverna y que han salido de allí en Transilvana. En todo, fueron 130 niños de Hamelín que perecieron. |
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